

Al igual que ocurre en personas, cada vez son más los casos de tumores de distinto tipo en animales. Factores como la edad o la alimentación son predisponentes, sin embargo también hay pacientes jóvenes que presentan este problema.
Los tumores más frecuentes que nos encontramos en la clínica son:
–LINFOMA: tumor maligno de ganglios linfático.
–MASTOCITOMA: proliferación de mastocitos. Suele afectar a piel, tejido subcutáneo y tejido muscular.
–TUMOR DE MAMA: crecimiento descontrolado de las células mamarias. Suele asociarse a hembras mayores no esterilizadas.
–LIPOMA: tumor benigno formado por tejido adiposo o grasa.
Son muchos los tratamientos que podemos aplicar a los distintos tumores. La quimioterapia es uno de ellos, muy efectivo y, a diferencia de lo que piensa la gente, bastante bien tolerado por nuestras mascotas.
A continuación os dejamos algunas de las preguntas más frecuentes que nos hacen los propietarios sobre este tema.
Es la causa más frecuente de muerte en perros y la segunda en gatos. Más del 50% de los perros y más del 35% de los gatos sufrirán tumores a lo largo de su vida.
Porque las mascotas viven más por una mejor salud: mejor nutrición, control de las enfermedades infecciosas y parasitarias, mayor control de las salidas al exterior, mejor control de las enfermedades renales, cardiacas, endocrinas, oncológicas, etc.
La edad no es una enfermedad. La mayoría de los animales tratados de cáncer son animales viejos. Las estadísticas muestran que las cifras de supervivencia son buenas y que las terapias anticancerígenas en pacientes viejos son bien toleradas. Más importante que la edad es el estado general y de salud.
Porque podemos. Estamos acostumbrados a tratar animales con otras enfermedades crónicas que no tienen curación. El cáncer es una enfermedad que a veces se puede curar y en otras ocasiones podemos prolongar y mejorar su calidad de vida.
Es común que los propietarios quieran esperar después de escuchar el diagnóstico inicial, que quieran esperar tras la recidiva o que quieran esperar si aparece o no metástasis, pero esto no es más que un retraso que incrementará la dificultad de una posible cirugía o que facilitará la metástasis. El tamaño del tumor importa y de él depende el pronóstico de algunos procesos.
Siempre es recomendable la realización de esta prueba antes de la extirpación de un tumor, ya que el diagnóstico previo nos permitirá trazar un plan terapéutico.
También es conveniente realizar radiografías y otras pruebas antes de la cirugía definitiva con el fin de determinar la presencia de metástasis u otros hallazgos de interés.
Existe un riesgo mínimo de excreción en orina y heces de fármacos utilizados en las quimioterapias. El tiempo de eliminación es de 2-3 días en el cual se aconseja el uso de guantes para la recogida de excrementos y deyecciones. También es necesario que los propietarios utilicen guantes durante la administración oral de las medicaciones. Los comprimidos no deben pulverizados, fragmentados o las cápsulas abiertas. No existe riesgo durante el cepillado, juego, limpieza de bebederos y comederos, etc.
¿QUÉ SON LAS PULGAS?
Las pulgas son parásitos externos muy frecuentes tanto en perros como en gatos. La época en que tenemos que tener especial cuidado es en primavera y verano, ya que es en estas estaciones cuando comienzan su ciclo.
Las pulgas se alimentan de la sangre del hospedador, inyectando su saliva en la herida para evitar la coagulación sanguínea. Las pulgas adultas pueden sobrevivir mucho tiempo sin alimentarse, pero lo necesitan para reproducirse. Una pulga hembra bien alimentada puede llegar a poner 50 huevos diarios y producir hasta 2000 huevos durante toda su vida.
¿QUÉ PROBLEMAS PUEDE HABER SI MI MASCOTA TIENE PULGAS?
En la mayoría de los casos, las pulgas resultan ser una molestia mínima para el hospedador, pero en algunos casos, los animales pueden sufrir reacciones tales como pápulas, seborrea, prurito e incluso reacciones alérgicas debido a un componente presente en la saliva de la pulga. Esta reacción es conocida como dermatitis alérgica a la picadura de pulga (DAPP).
A su vez, las pulgas también pueden albergar en su interior bacterias, virus, protozoos y parásitos que pueden transmitir a nuestros animales a través de la saliva y producirles las enfermedades propias de estos microorganismos.
¿QUÉ ES LA DERMATITIS ALERGICA A LA PICADURA DE LA PULGA?
Aparentemente no hay raza ni sexo más predispuesto a sufrir esta alergia, sino una predisposición genética individual.
Los síntomas se manifiestan normalmente con posterioridad a los 6 meses de edad. Es un problema estacional, aunque con climas suaves o en aquellos animales que viven dentro de una vivienda, es un problema que se manifiesta durante todo el año. Y a medida que van pasando los años, los signos clínicos empiezan antes, son más severos y persisten más tiempo.
El primer síntoma de la dermatitis alérgica es una pápula (lesión circular elevada menor de 1 cm de diámetro), que posteriormente se convierte en costra; encontrándose estas lesiones donde la pulga se ha alimentado. En el perro se observan principalmente en el abdomen, zona dorso lumbar y región dorsal de la base de la cola. Debido a la naturaleza alérgica del proceso y que el animal se rasca con bastante intensidad, los síntomas clínicos pueden estar enmascarados por autolesiones.
En el gato, las erupciones papulocostrosas son las lesiones más típicas, aunque también se puede hallar alopecia, excoriaciones, costras, escamas y cambios pigmentarios. Estas lesiones se confinan a las áreas lumbosacra dorsal, interior de los muslos, ventral del abdomen, flancos y cuello.
¿CÓMO SOLUCIONO ESTE PROBLEMA?
La primera forma de solucionar el problema es evitando que nuestra mascota tenga parásitos, bien sea mediante collares, pipetas, etc.
Si ya existe dermatitis, el veterinario debe conocer los hábitos y tipo de ambiente en que vive el animal para diseñar un programa de control de las pulgas, tanto las del animal como de su entorno.
¿QUÉ ES LA LEUCEMIA?
La leucemia es una enfermedad vírica, altamente contagiosa, que afecta a la especie felina. Provocasupresión de la médula ósea y del sistema inmune, y la aparición de tumores espontáneos.
¿CÓMO SE TRANSMITE?
La transmisión suele producirse mediante el contacto directo con un animal enfermo, mediante la saliva, al compartir platos de comida y agua, acicalarse mutuamente, utilizar areneros comunes o por mordeduras en peleas. Es menos común la transmisión a través de heces, orina o pulgas. El virus de la leucemia felina no sobrevive en el entorno. Es sensible a todos los desinfectantes y detergentes normales.
El virus también puede ser transmitido por la madre a los gatitos durante la gestación y, después de nacer, a través de su leche.
No se transmite a otras especies ni a personas.
Tras la exposición al virus, pueden ocurrir tres situaciones diferentes:
– Recuperación: el animal supera la enfermedad y se recupera completamente.
– Infección latente: el animal no presenta sintomatología y puede no ser infeccioso para otros animales pero con posibilidad de sufrir una reinfección por estrés o inmunosupresión.
– Viremia persistente: el animal no consigue superar la enfermedad y es infeccioso para otros animales.
¿QUÉ SÍNTOMAS PRODUCE?
La gravedad de la enfermedad dependerá, entre otros factores, del estado inmunológico y edad del animal.
La leucemia puede provocar signos clínicos muy variables:
– Tumores: el más frecuente el linfoma.
– Anemia.
– Inmunosupresión: por tanto están predispuestos a padecer infecciones secundarias (neumonías,…).
– Enfermedad de la piel: infecciones bacterianas o úlceras.
– Otros: diarrea hemorrágica, vómitos, úlceras en boca, falta de apetito, pérdida de peso, abortos,…
¿CÓMO SE DIAGNOSTICA?
El diagnóstico de la enfermedad se lleva a cabo mediante la realización de un test rápido, sólo se necesita un poco de sangre del animal y en 20 minutos tenemos los resultados.
¿TIENE TRATAMIENTO?
No existe tratamiento que elimine el virus de la leucemia felina. Se aplica un tratamiento de soporte, el cuál se basa por un lado en combatir los signos clínicos (antibióticos, antieméticos, transfusión sanguínea,…); y por otro lado en un tratamiento inmunomodulador (estimula la respuesta inmunitaria) mediante la administración de Gamma-interferón (5 inyecciones como mínimo). Este último tratamiento tiene el inconveniente de tener un coste elevado.
RECOMENDACIONES
La prevención de la enfermedad se lleva a cabo mediante la vacunación. De cachorro se le administran dos dosis separadas por 20 días y de adulto un único recuerdo anual.
Otras precauciones consistirían en evitar que nuestro gato entre en contacto con otros gatos callejeros, poner el arenero dentro de casa, al igual que el bebedero y comedero para evitar que otros gatos lo utilicen,…
En gatos enfermos de leucemia se recomienda repetir el test después de 1-3 meses para saber si se ha recuperado completamente. Aún así se deben realizar un test anualmente para descartar una infección latente.